Colombia: Retos de la Política Económica 2012
Posted by By Alberto Padilla at 2 January, at 10 : 49 AM Print
Por Alberto J. Bernal-León
Director De Investigación y Socio, Bulltick Capital Markets -

El 2011 fue un excelente año para la economía colombiana. Los datos van a mostrar que la economía creció a una tasa muy cercana al 6% anual, a pesar de los importantes vientos en contra con los que tuvo que convivir la economía del país (los problemas de Europa, la primavera árabe, los problemas políticos de EEUU, etc., etc.). La tasa de crecimiento económico que se vio en el tercer trimestre del 2011 (+7.7% año/año), atado a la gran noticia de que el desempleo a nivel nacional por fin rompió la barrera de un dígito, son grandes noticias para los más necesitados en el país.
Es muy claro para mí que el año que termina fue el año donde se cosecharon muchos de los frutos de tantos años de buena labor económica de la era de Uribe. Todos los que entendemos como funciona la política económica (implicando que entendemos que los resultados de la políticas no son inmediatos), sabemos que la mejora de la calificación crediticia a grado de inversión, el mantenimiento de un crecimiento potencial superior al 5.5% año/año, y el incremento exponencial que se logró en la producción de petróleo, son resultados positivos basados en un trabajo multianual.
El equipo económico del Presidente Santos ha hecho una importante labor al mantener el rumbo económico de la era de Uribe, y, siendo justos, de la era de Pastrana también, sin mucho matiz. Además de esto, la aprobación de la reforma constitucional a las regalías, la aprobación de la regla fiscal, y la aprobación del acto legislativo sobre la estabilidad macroeconómica son grandes logros de la política económica en el año que termina. Pero aún falta mucho.
Como los lectores quizás sepan, la legislación pensional de Colombia continúa siendo perversa. Además del adefesio social que implica la existencia del carrusel por pensiones altas en el poder judicial, carrusel que le quita el pan de la boca a muchos niños pobres, lo cierto es que los varones colombianos jóvenes tenemos que caer en cuenta de que en el futuro no nos vamos a poder retirar a los 62 años, pues los humanos estamos viviendo más tiempo. Por lo tanto, no existe posibilidad de que el sistema “aguante” en el futuro a menos de que subamos la edad de retiro nuevamente.
También es extremadamente importante que Colombia logre aprobar en el congreso una nueva reforma tributaria estructural, reforma que reduzca la tasa de renta para las empresas, y que compense la disminución en tributación con incrementos en la base gravable. Mejor dicho, es importante que Colombia se encamine hacia el sistema tributario nórdico, donde las empresas, que son la base del empleo formal en una sociedad, paguen muy pocos tributos, y que los asalariados y los pensionados paguen más renta y más IVA. Se perfectamente que mi tesis suena totalmente “antisocial” para el ciudadano del común, pues este ciudadano tiende a tener una visión muy negativa de las empresas. Pero no se equivoque; sin trabajo formal no hay economía. Y sin empresas, no hay trabajo formal.
Ojalá que la administración Santos utilice el inmenso capital político con el que cuenta hoy en día, gracias a la unidad nacional, para lograr la aprobación de muchas más reformas estructurales que continúan siendo claves para asegurarle un futuro prospero al país. Colombia después de otra reforma pensional y de una reforma impositiva estructural, y con un poco de suerte, tiene todos los ingredientes para que sea catalogada, inequívocamente, como el próximo Chile. El que haya transitado por la avenida Apoquindo en Santiago de Chile entiende perfectamente la razón por la cual éste sería tan impresionante logro.


